Ultimo Comentario

Tengo que felicitarte por el artículo ...

07/05/2008 @ 15:39:41
por Blasco


Calendario

Abril 2008
LunMarMierJueVierSabDom
 << <Mayo 2008> >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930    

¿Quién está en línea?

Miembro: 0
Visitante: 1

rss Sindicación

Archivos

Anuncio de los artículos posteados en : Abril 2008

03 Avr 2008 
Las lenguas indoeuropeas son la mayor familia de lenguas del mundo en número de hablantes. La familia indoeuropea, a la que pertenecen la mayoría de las lenguas de Europa y el oeste de Asia, incluye 150 idiomas hablados por alrededor de 3000 millones de personas.

La primera hipótesis de la existencia de una familia lingüística indoeuropea fue propuesta en la segunda mitad del siglo XVIII por el filólogo británico sir William Jones, quien notó similitudes entre cuatro de los idiomas conocidos más antiguos: el sánscrito, el latín, el griego y el persa. Franz Bopp apoyó esta hipótesis al comparar sistemáticamente estas lenguas con otras. Desde el siglo XIX, los estudiosos llamaron a esta familia lenguas indogermánicas. Posteriormente pasó a emplearse el término indoeuropeo. Un buen ejemplo de la conexión indoeuropea es la enorme similitud descubierta entre el sánscrito y dialectos antiguos del lituano.

El idioma común ancestral es conocido como proto-indoeuropeo. Existe desacuerdo en torno al punto geográfico en el que se originó, siendo Armenia y el sur de Ucrania los principales lugares propuestos.

Esta familia está formada por las siguientes subfamilias: albanesa, armenia, báltica, céltica, eslava, germánica, griega, indoirania (que incluye las lenguas indoarias y las iranias) e itálica (que incluye las lenguas románicas y el latín). A ellas se suman dos subfamilias hoy desaparecidas: la anatolia (que incluye la lengua de los hititas) y la tocaria. Desde la segunda mitad del siglo XVIII, y durante todo el siglo XIX, la lingüística histórica y la neogramática intentaron reunir datos suficientes para demostrar que este conjunto de lenguas, aparentemente diversas, formaban parte de una única familia.
ACDSee6 GIF imagen


Los documentos del sánscrito y del griego clásico (los más antiguos de las lenguas indoeuropeas si exceptuamos los hititas, que por entonces no estaban descifrados) presentan las formas características propias de las lenguas indoeuropeas, lo que demuestra la existencia de una lengua madre común. Las relaciones entre el sánscrito, el griego clásico y el latín se habían comprobado ya hacia principios del siglo XIX. Por otro lado, los gramáticos de la India elaboraron una clasificación sistemática de los elementos que constituyeron antiguamente el sánscrito. El estudio realizado en la India se completa con otro estudio sistemático y comparativo de los sistemas fonéticos y gramaticales de las lenguas europeas. La conclusión de este esfuerzo conjunto fue el establecimiento de la existencia del protoindoeuropeo, lengua madre común a los idiomas estudiados, efectuándose una reconstrucción de los rasgos fonéticos y gramaticales que éste debía tener. El indoeuropeo es pues una lengua reconstruida y fechada hacia el 3000 a.C., ya que hacia el 2000 a.C. ya se encuentran rasgos de diferenciación notables entre las lenguas nacidas del mismo.


En general, las lenguas indoeuropeas muestran una pérdida progresiva de la flexión. Por lo que se sabe, el protoindoeuropeo fue una lengua muy flexiva, como lo demuestran otras lenguas clásicas como el sánscrito, el avéstico y el griego; frente a esto, las lenguas modernas, tras un largo proceso evolutivo, están orientadas hacia una vía analítica, como por ejemplo el inglés, el francés y el persa, usando complementos con preposición y verbos auxiliares en lugar de la declinación nominal y la conjugación verbal.


En gran parte, la pérdida de los elementos flexivos ha sido el resultado de un largo proceso que ha conducido a la pérdida de las sílabas finales de las palabras; así, muchas de las indoeuropeas eran más breves que las correspondientes protoindoeuropeas. Además, en otras lenguas ha tenido lugar el desarrollo de nuevos procedimientos gramaticales, y ha habido numerosos cambios de significado en algunas palabras concretas.


Respecto a la ubicación original de los pueblos indoeuropeos muchos sostienen que proceden del nordeste del Mar Negro, lo que facilitó su adentramiento en los Balcanes y en Anatolia hacia el oeste y luego a Irán y la India hacia el este y el sur, hacia mediados del primer milenio a. C. Sin embargo, se han propuesto otras zonas de origen como la Europa central, los Balcanes y la Europa septentrional e incluso el círculo polar. Posteriormente se ha hablado de la regíon del Cáucaso como cuna de los indoeuropeos.

  • RESUMEN EN FORMA DE ESQUEMAS DE LAS DIFERENTES RAMAS DE LA FAMILIA DE LENGUAS INDO-EUROPEAS:

ACDSee6 GIF imagen


elena · 38 vistas · 1 comentario
28 Avr 2008 

A este grupo se lo denomina generalmente "Grupo griego". Las regiones comprendidas por el presente grupo fueron habitadas por pueblos pertenecientes a una raza desconocida que hablaban un lenguaje igualmente desconocido. Desgraciadamente, sólo pudieron conservarse los nombres de esos pueblos: Pelasgos, Lélegos, Driopes y Carios. La lengua pelasga se hablaba todavía durante el siglo V de nuestra era a lo largo de la costa de Tracia, al sur del Propóntide y en islas tales como Imbros y Lemnos.

El substrato sobre el cual se difundió el lenguaje griego fue realmente variado. Por eso es que su estructura gramatical y vocabulario contienen tantas innovaciones. Las más antiguas inscripciones griegas fueron halladas en Abu Simbel (Egipto) y narran la expedición de Psamético II, rey de Egipto durante la guerra contra Etiopía en el 591 A. de J.C. Desde el siglo V A. de J.C. en adelante, la cantidad de inscripciones griegas aumentó y se extendió por todo el mundo helénico. Son valiosos testimonios para trazar la historia de la lengua griega. En la época de los más antiguos documentos, el lenguaje griego aparece en la forma de distintos dialectos. De esta manera, se plantea un delicado problema de distribución dialectal, el cual no admite una exacta solución.

El modo en el cual los dialectos griegos se formaron y diseminaron es el resultado de hechos históricos que determinaron la forma en que los pueblos y ciudades se agruparon y se influenciaron entre sí. Las migraciones, las cuales consistían en grupos claramente diferentes, no solamente eran sucesivas sino que ocurrían a intervalos regulares. Entonces, hay en la civilización helénica un gran embrollo de dialectos, y prácticamente no existe ningún dialecto "puro". Los más puros han de hallarse en regiones a través de las cuales no corrían las principales rutas inmigratorias (p. ej. el dialecto arcádico, hablado en el Peloponeso, o el dialecto lesbio hablado en ciertas islas).





No obstante, los dialectos que atañen a la antigua Grecia pueden dividirse en cuatro grupos principales:

a) Jónico-ático: Éste es el grupo más importante desde el punto de vista literario. La región jónica fue la primera que desarrolló una floreciente civilización en el mundo helénico. Desde el siglo VII A. de J.C., el jónico fue en Asia Menor una lengua literaria. El dialecto ático, hablado en Atenas, produjo, durante los siglos V y IV A. de J.C., una maravillosa literatura cuya luz aún hoy sigue resplandeicnedo sobre todo el mundo civilizado.

b) Aqueo: Sólo han sobrevivido tres dialectos derivados de él (arcádico, chipriota y panfilio).

c) Eólico o dialecto del nordeste: Comprende tres dialectos principales llamados tesálico, beocio y lesbio. El dialecto Lesbio fue muy importante en los siglos VII y VI A. de J.C. como lengua literaria.

d) Dórico o dialecto occidental: Comprende muchísimos dialectos locales que son muy distintos entre sí. Por ejemplo: los dialectos de corinto, megara, laconia, mesenia, creta y sicilia.

Algunos otros dialectos del noroeste de Grecia también podrían agregarse al grupo Dórico. Por ejemplo: los dialectos fócida (de Delfos), lócrida, acarniana y élida (de Olimpia), los cuales se hablaban en el Peloponeso.

Sin embargo, todos esos diversos dialectos que constituían la antigua lengua griega no sobrevivieron. Desde el siglo IV A. de J.C., todos ellos fueron resumidos en el común lenguaje helénico (he koiné dialektós -- o sea, el dialecto "koiné"), cuyo trasfondo es el dialecto ático. La moderna lengua griega ha surgido de la Koiné y contiene hoy en día muchos dialectos locales ya que la unidad original de la koiné a su vez se rompió. El más antiguo documento en lenguaje griego moderno ha de hallarse en el Nuevo Testamento. Pero es difícil trazar exactamente la evolución de esta lengua hablada.

El lenguaje griego de Bizancio es simplemente una imitación artificial de la lengua griega clásica. Por años la Iglesia Cristiana lo mantuvo como una lengua purista (katharévusa) tan cercana como fue posible a la antigua koiné y muy distinta del lenguaje griego hablado (Romaico). En la actualidad, el griego se habla ampliamente --además de en la Grecia continental-- en las islas de los mares Jónico y Egeo, en la antigua costa de Asia Menor y alrededor de Esmirna... e incluso hasta Capadocia (Cesarea). También se lo habla a lo largo de la costa del mar Negro, en el sur de Italia, en Córcega y Egipto.

En tiempos antiguos, existía el grupo ilírico, que también comprendía otros dos grupos: el véneto y el mesápico (al sur de Italia). Aunque no es seguro que la lengua albana derivase del antiguo Ilírico o de cualquier otro lenguaje de ese grupo, su posición geográfica nos insta a colocarla allí. Por cierto, entre los dialectos indoeuropeos, el albano fue tardíamente reconocido. Este lenguaje consiste en dos dialectos principales, cuyo límite de influencia está marcado por el curso del río Chkumbi. Al norte, encontramos el dialecto gueg, al cual lo hablan los Malisores y los Mirditas. Al sur, nos topamos con el tosk (hablado en regiones de Calabria). En Grecia, existieron también colonias albanas que dejaron su rastro, especialmente en la antigua ciudad griega de Ática (Eleusis).
.

Datos


28 Avr 2008 
 


Historia



Es una triste ironía que el pueblo descrito por Herodoto como el más grande y numeroso de la tierra (después de los hindúes), no haya dejado ningún descendiente de su lengua. Para conocer la lengua tracia tenemos que contentarnos con dos inscripciones de interpretación dudosa que se refieren a nombres de plantas (pues los antiguos griegos consideraban a los tracios y a los dacios como maestros en hierbas medicinales), nombres de pueblos y de lugares.



Gramática



A partir de las etimologías más seguras, que no pasan de cincuenta, y de sus terminaciones gramaticales, podemos afirmar con seguridad que los tracios hablaron una lengua indoeuropea. La lengua dacia, hablada por poblaciones contemporáneas a las tribus tracias y al norte de las mismas, en la actual Rumania, tiene todavía menos evidencia, con 25 palabras que pueden entenderse desde la etimología indoeuropea. Con tan escasa evidencia es imposible saber si estamos ante dos lenguas: tracia y dacia, o ante dos dialectos de la misma lengua. es evidente que el sufijo en dacio que indica ciudad -dava, no está reflejado en ninguna de las tres palabras tracias para ciudad, pueblo o fortaleza (-bria, -para y -diza).