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por Blasco


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13 Mar 2008 

¿Por qué el lenguaje constituye un objeto de estudio tan fascinante? Tal vez por el carácter único del papel que desempeña, al captar toda la extensión del pensamiento y del empeño humano. Si miramos a nuestro alrededor, observaremos los varios miles de lenguas y dialectos  que expresan las múltiples concepciones, culturas y modos de vida del mundo en el que vivimos. Si intentamos conocer, recordar, contar la historia de nuestros predecesores, aquellos que estuvieron y ya no están, sólo podemos ver hasta donde el lenguaje nos permite. Si miramos al futuro caeremos en la cuenta que sólo podemos proyectar nuestros planes a través del lenguaje. 
Además, el lenguaje es un comportamiento completamente público, siendo nuestra sociedad quién le concede una gran importancia, como medio para entendernos a nosotros mismos, a los que nos rodean, para resolver problemas y tensiones que surgen de la interacción humana.
Sin embargo, el mundo que contemplamos habitualmente presenta muchos signos de intolerancia y de tensión lingüística. 
No existe acuerdo sobre el número total de lenguas que se hablan en la actualidad en el mundo. La mayoría de los libros de consulta ofrecen un cifra situada entre 4,000 y 5,000 lenguas, pero las estimaciones varían desde 3,000 hasta 10,000.

El origen del lenguaje, que fue una de las preocupaciones fundamentales acerca de la lengua con anterioridad a la constitución de la Lingüística como disciplina científica (hecho que tuvo lugar hacia el siglo XIX), es considerado hoy por los lingüistas como una cuestión ajena a esta ciencia. Durante siglos se ha especulado sobre el origen del lenguaje humano, irónicamente, esta especulación no ha llegado a dar sus frutos con mucho éxito.


jara · 228 vistas · Escribir un comentario
13 Mar 2008 
Como hemos visto en entradas anteriores, a lo largo de los siglos han sido muchas las personas que se han preguntado y han investigado acerca del origen y la historia de las múltiples lenguas del mundo. Los primeros intentos científicos de responder a estas cuestiones se realizaron a finales del siglo XVIII, momento en el que algunos especialistas comenzaron a comparar detalladamente grupos de lenguas con el fin de averiguar si había una relación entre ellas, y por tanto, si se habían desarrollado a partir de una fuente común. De esta forma, se obtuvieron pruebas de un origen común para grupos de lenguas en Europa, pues el español, el italiano, el francés, y otras lenguas romances descendían del latín, cuya existencia era conocida. Aplicando este procedimiento a grupos más grandes, se llegó a la conclusión de que una vez existió una lengua que dio lugar a muchas de las euroasiáticas, a la cual dieron el nombre de “protoindoeuropeo”.  El término “protolengua” sería algo parecido al “ancestro común” de un número determinado de lenguas. Para explicar estas relaciones existentes entre lenguas, empleamos principalmente la metáfora de familia. Podemos definir familia de lenguas como una unidad filogenética, es decir, un conjunto de lenguas emparentadas históricamente que comparten un mismo origen, o lo que es lo mismo, un ancestro común. De esta forma, dentro de la familia indoeuropea, el protoindoeuropeo es la lengua madre, y el latín, el sánscrito, el griego y otras, serían las hijas. En el caso de familias grandes, hay que distinguir varias “ramas”, que a su vez pueden estar compuestas por varias lenguas o “subfamilias”.  Pero este término de familia de lenguas no debe interpretarse literalmente, ya que es tan solo un modo de hablar. La idea de un árbol familiar nos hace pensar en un conjunto de ramas que parten de un mismo tronco y se desarrollan independientemente, pero lo cierto es que las lenguas convergen y se separan. Otro hecho  que hay que tener en cuenta es que las lenguas no nacen repentinamente, como podemos pensar al decir que una lengua “nace” de otra, o que una lengua es “hija” de otra, sino que se trata de un proceso mucho más largo y complejo. Durante siglos se ha hablado sobre el origen del lenguaje humano. ¿Cuál es la lengua más antigua del mundo? ¿Se han desarrollado todas las lenguas a partir de una fuente común? ¿Qué lengua se hablaba en el Paraíso? ¿Como se formaron las palabras en un principio? Estas preguntas son un gran misterio y han dado lugar a experimentos y debates que se remontan a 3,000 años.

A lo largo de la historia, se han ido sucediendo distintas teorías sobre el origen de las lenguas, muy diversas e incluso algunas las designaríamos como  imposibles:

El lenguaje surge de las imitaciones que las personas realizaban de los sonidos del ambiente, en especial, de las llamadas de los animales. El lenguaje surge de los sonidos instintivos provocados por el dolor, la ira, y otras emociones en el ser humano. El lenguaje surge porque las personas reaccionaban a los estímulos del mundo a su alrededor y producían  espontáneamente sonidos (gestos orales) que, en alguna manera, reflejaban el ambiente o estaban en armonía con él. El lenguaje surge ya que las personas emitían gruñidos, comunales y rítmicos, debido al esfuerzo físico cuando trabajaban juntas, que con el tiempo se desarrollaron en cantos y, de este modo, en un lenguaje.

Existe también un enfoque científico sobre el asunto, planteado en los últimos años, en el cuál, se han realizado intentos serios  de descubrir si la ciencia moderna puede arrojar alguna luz a este enigma. El estudio que aborda la formación y desarrollo del lenguaje humano se denomina glosogenética implicando a ciencias como la biología, la antropología, la psicología, la semiótica, la neurología, la primatología y la lingüística. Estas pruebas paleontológicas han tenido como finalidad dar respuesta a: ¿Sería posible deducir el momento en que se inició a hablar a partir de los registros fósiles del hombre primitivo? Se ha investigado este asunto en profundidad, pero los resultados no son concluyentes.

Cada generación plantea lo mismo y llega al mismo callejón sin salida: la ausencia de pruebas relacionadas con la materia dado el grande lapso temporal implicado. No tenemos un conocimiento directo de los orígenes y el desarrollo inicial de lenguaje, ni tampoco es sencillo comprender como hubiera sido obtenerlo. La frustración de un grupo de especialistas en el siglo XIX fue tal que tomaron una medida drástica: la  Sociedad Lingüística de París publicó un edicto en 1866 en que prohibió en sus estatutos que se tratase sobre el tema en cuestión, negándose a aceptar cualquier comunicación en éste sentido.   Pero hoy, se siguen formulando teorías  y en la actualidad resurge el interés sobre la cuestión, pues los hallazgos arqueológicos recientes y las técnicas modernas de análisis proporcionan nuevos indicios sobre lo que pudo haber ocurrido hace largo tiempo.      

jara · 214 vistas · Escribir un comentario
28 Mar 2008 
  Como hemos visto en entradas anteriores, a lo largo de los siglos han sido muchas las personas que se han preguntado y han investigado acerca del origen y la historia de las múltiples lenguas del mundo. Los primeros intentos científicos de responder a estas cuestiones se realizaron a finales del siglo XVIII, momento en el que algunos especialistas comenzaron a comparar detalladamente grupos de lenguas con el fin de averiguar si había una relación entre ellas, y por tanto, si se habían desarrollado a partir de una fuente común. De esta forma, se obtuvieron pruebas de un origen común para grupos de lenguas en Europa, pues el español, el italiano, el francés, y otras lenguas romances descendían del latín, cuya existencia era conocida. Aplicando este procedimiento a grupos más grandes, se llegó a la conclusión de que una vez existió una lengua que dio lugar a muchas de las euroasiáticas, a la cual dieron el nombre de “protoindoeuropeo”.  El término “protolengua” sería algo parecido al “ancestro común” de un número determinado de lenguas. Para explicar estas relaciones existentes entre lenguas, empleamos principalmente la metáfora de familia. Podemos definir familia de lenguas como una unidad filogenética, es decir, un conjunto de lenguas emparentadas históricamente que comparten un mismo origen, o lo que es lo mismo, un ancestro común. De esta forma, dentro de la familia indoeuropea, el protoindoeuropeo es la lengua madre, y el latín, el sánscrito, el griego y otras, serían las hijas. En el caso de familias grandes, hay que distinguir varias “ramas”, que a su vez pueden estar compuestas por varias lenguas o “subfamilias”.  Pero este término de familia de lenguas no debe interpretarse literalmente, ya que es tan solo un modo de hablar. La idea de un árbol familiar nos hace pensar en un conjunto de ramas que parten de un mismo tronco y se desarrollan independientemente, pero lo cierto es que las lenguas convergen y se separan. Otro hecho  que hay que tener en cuenta es que las lenguas no nacen repentinamente, como podemos pensar al decir que una lengua “nace” de otra, o que una lengua es “hija” de otra, sino que se trata de un proceso mucho más largo y complejo. <:HighlightText id=ms__id6135><:AtomicElement id=ms__id6134>Durante siglos se ha hablado sobre el origen del lenguaje humano. ¿Cuál es la lengua más antigua del mundo? ¿Se han desarrollado todas las lenguas a partir de una fuente común? ¿Qué lengua se hablaba en el Paraíso? ¿Como se formaron las palabras en un principio? Estas preguntas son un gran misterio y han dado lugar a experimentos y debates que se remontan a 3,000 años.

A lo largo de la historia, se han ido sucediendo distintas teorías sobre el origen de las lenguas, muy diversas e incluso algunas las designaríamos como  imposibles:

El lenguaje surge de las imitaciones que las personas realizaban de los sonidos del ambiente, en especial, de las llamadas de los animales. El lenguaje surge de los sonidos instintivos provocados por el dolor, la ira, y otras emociones en el ser humano. El lenguaje surge porque las personas reaccionaban a los estímulos del mundo a su alrededor y producían  espontáneamente sonidos (gestos orales) que, en alguna manera, reflejaban el ambiente o estaban en armonía con él. El lenguaje surge ya que las personas emitían gruñidos, comunales y rítmicos, debido al esfuerzo físico cuando trabajaban juntas, que con el tiempo se desarrollaron en cantos y, de este modo, en un lenguaje.

Existe también un enfoque científico sobre el asunto, planteado en los últimos años, en el cuál, se han realizado intentos serios  de descubrir si la ciencia moderna puede arrojar alguna luz a este enigma. El estudio que aborda la formación y desarrollo del lenguaje humano se denomina glosogenética implicando a ciencias como la biología, la antropología, la psicología, la semiótica, la neurología, la primatología y la lingüística. Estas pruebas paleontológicas han tenido como finalidad dar respuesta a: ¿Sería posible deducir el momento en que se inició a hablar a partir de los registros fósiles del hombre primitivo? Se ha investigado este asunto en profundidad, pero los resultados no son concluyentes.

Cada generación plantea lo mismo y llega al mismo callejón sin salida: la ausencia de pruebas relacionadas con la materia dado el grande lapso temporal implicado. No tenemos un conocimiento directo de los orígenes y el desarrollo inicial de lenguaje, ni tampoco es sencillo comprender como hubiera sido obtenerlo. La frustración de un grupo de especialistas en el siglo XIX fue tal que tomaron una medida drástica: la  Sociedad Lingüística de París publicó un edicto en 1866 en que prohibió en sus estatutos que se tratase sobre el tema en cuestión, negándose a aceptar cualquier comunicación en éste sentido.   Pero hoy, se siguen formulando teorías  y en la actualidad resurge el interés sobre la cuestión, pues los hallazgos arqueológicos recientes y las técnicas modernas de análisis proporcionan nuevos indicios sobre lo que pudo haber ocurrido hace largo tiempo.      
 
raquel · 226 vistas · Escribir un comentario
28 Avr 2008 
 


Historia



Es una triste ironía que el pueblo descrito por Herodoto como el más grande y numeroso de la tierra (después de los hindúes), no haya dejado ningún descendiente de su lengua. Para conocer la lengua tracia tenemos que contentarnos con dos inscripciones de interpretación dudosa que se refieren a nombres de plantas (pues los antiguos griegos consideraban a los tracios y a los dacios como maestros en hierbas medicinales), nombres de pueblos y de lugares.



Gramática



A partir de las etimologías más seguras, que no pasan de cincuenta, y de sus terminaciones gramaticales, podemos afirmar con seguridad que los tracios hablaron una lengua indoeuropea. La lengua dacia, hablada por poblaciones contemporáneas a las tribus tracias y al norte de las mismas, en la actual Rumania, tiene todavía menos evidencia, con 25 palabras que pueden entenderse desde la etimología indoeuropea. Con tan escasa evidencia es imposible saber si estamos ante dos lenguas: tracia y dacia, o ante dos dialectos de la misma lengua. es evidente que el sufijo en dacio que indica ciudad -dava, no está reflejado en ninguna de las tres palabras tracias para ciudad, pueblo o fortaleza (-bria, -para y -diza).


viki · 187 vistas · 1 comentario
07 Mayo 2008 

Los frigios, a los que se menciona hacia el siglo XII a. C., se asentaron en el Asia Menor procedentes de los Balcanes. Hacia el siglo IX a.C.  se forma el reino de Frigia, con capital en Gordio, en el norte de la península de Anatolia. En el momento de su mayor apogeo (siglo VIII a. C.) ocupó casi toda la mitad occidental de Turquía.El soberano más conocido es el rey Midas, casado con una princesa griega. Desde el 1200 al 800 a. C. los frigios son asociados con otros invasores que asolaron la Anatolia central desde el oeste, participando en la destrucción de las grandes ciudades hititas y sepultando a Anatolia en su Edad Oscura. En el 709 a.C. firma con Sargón II de Asiria una paz por la cual Asiria se sometería al vasallaje de Frigia. Hacia el siglo VII a.C. el reino de Frigia es invadido y conquistado por los cimerios (gimirrai) procedentes del Cáucaso. Durante el siglo VI pasó a formar parte del Imperio Persa y después se integró parte de Frigia en el reino de Pérgamo, y parte en el reino de Galatia. Sin embargo,  el Frigio sobrevivió hasta los primeros siglos de nuestra era, y es a partir del siglo IV  cuando deja de haber inscripciones en frigio. Las inscripciones en frigio pueden separarse en dos períodos grupos: 1) Textos en antiguo frigio datados entre el 730 a.C. y el 450 a.C.  2) Textos en frigio tardío, textos sepulcrales en alfabeto griego datados entre los siglos I y II d.C.Las inscripciones en antiguo frigio sugieren la existencia de al menos dos dialectos: un dialecto central (que incluiría a la ciudad de Midas) y un grupo oriental (que incluiría la ciudad de Gordium, y puntos tan alejados como Hüyük, cerca de Alaca; Bogazkoy-Hattusas y Tyana).  El lugar del frigio dentro de la familia indoeuropea ha sido muy debatido (para algunos autores el frigio era una rama paralela al griego, otros lo consideran más bien conectado con el Tracio y el Dacio, y por último otros lo consideran una lengua indoeuropea anatolia). Realmente el frigio comparte más isoglosas con el griego y el armenio que con el daco-tracio o las lenguas anatolias. Aunque la escasez de material lingüística hace difícil establecer la posición del frigio entre las lenguas indoeuropeas. Ha habido intentos de ligarlo al tracio o  ilirio, dos grandes lenguas indoeuropeas de los Balcanes que todavía tienen más escasez de evidencia arqueológica, hablándose de un grupo tracio-frigio de lenguas. Ciertamente el frigio tiene más afinidades con las lenguas balcánicas que ninguna otra, aunque todavía está por probar la teoría que las asocia de forma genética.      


jara · 88 vistas · Escribir un comentario

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